Me llamo Eva y llego al PARA gracias a los testimonios de mi terapeuta y de compañeras de camino. En agosto de 2019 tomo la decisión, contando con el apoyo de mi hermana, e inicio el viaje más revelador de mi vida, un viaje de autoconocimiento y aprendizaje que dura hasta hoy. Durante los seis primeros meses trabajé para conocer, practicar y empezar a integrar las herramientas y las enseñanzas que propone Stella Maris en mi vida: desde entonces vivo con ellas y ellas conmigo.
Mi Plan de Salud es mi aliado, mi compañero, el eje de mi vida. Con él ordeno amorosamente cada día mi hacer para poder vivir desde mi ser. Para mí es un mapa individualizado vivo, en él encuentro las herramientas y las pautas que necesito en distintos momentos y en diferentes situaciones de la vida para vivir lo que acontece de manera saludable.
Gracias a la práctica diaria y consciente de sus variados aspectos sé, y así lo siento ahora en mi cuerpo, que dentro de mí hay todo un potencial que voy actualizando poco a poco, con el que voy cambiando mi química y mi biología y con el que, en consecuencia, voy liberando receptores celulares y generando péptidos para vivir las alegrías y las adversidades con la mayor consciencia que me es posible.
En 2012 me diagnosticaron una enfermedad neuromuscular progresiva que limita la movilidad de mis manos y brazos. No ha sido fácil ni es fácil vivir con ello… Con mi Plan de Salud he aprendido que tengo un diagnóstico y que no soy ese diagnóstico, que, debajo de las dificultades, contrariedades y el dolor físico o emocional que pueda experimentar, tengo, además, un poder enorme dentro de mí para sentir todo lo que llegue, trascenderlo y paso a paso, sanarme.
Miro atrás y no soy la misma de hace tres años: vivo con más alegría, más coherencia, más autenticidad, más aceptación, más gratitud y con más consciencia de la importancia del cultivo de estas cualidades para generar salud en mí. No tengo palabras para agradecer tanto recibido…GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

